quarta-feira, 30 de janeiro de 2013

José la Mercancia





La paz y la gracia amado bien?
Voy a hacer tres capítulos del Estudio de José continuación del capítulo anterior.
Bueno, un hombre llegó José a sus hermanos donde estaba, como está escrito en el Génesis:
Y un hombre lo encontró, he aquí, andando él perdido por el campo, y le preguntó aquel hombre, diciendo: ¿Qué buscas?
Y él respondió: Busco á mis hermanos: dime, te lo ruego, donde pastaban.
Y el hombre respondió: Ya se han ido de aquí, pues yo les oí decir: Vamos a Dotán. Entonces José fue tras sus hermanos y los encontró en Dotán.
Y ellos lo vieron de lejos, antes que llegara cerca de ellos, conspiraron contra él para matarle.
Y decían el uno al otro: He aquí viene el soñador!
Ahora pues, venid, y matémoslo y echémosle en estos pozos, y diremos: Alguna mala bestia le devoró: y veremos qué será de sus sueños.
Y como Rubén oyó esto, lo libró de sus manos, y dijo: No debemos quitarle la vida.
También les dijo Rubén: No derraméis sangre; echadlo en esta cisterna que está en el desierto, y no pongáis mano en él que por librarlo así de sus manos y de llegar a su padre.
Y sucedió que cuando José a sus hermanos, ellos quitaron a José su túnica, la túnica de colores que trajeron.
Y le tomó, y le echaron en la cisterna; mas la cisterna estaba vacía, no había en ella agua.
Y se sentaron a comer pan: y alzando los ojos miraron, y he aquí una compañía de ismaelitas que venía de Galaad, y sus camellos traían aromas y bálsamo y mirra, e iban a llevarlo a Egipto.
Y Judá dijo a sus hermanos: ¿Qué provecho hay en que matemos a nuestro hermano y ocultar su sangre?
Ven y venderlo a los ismaelitas, y no sea nuestra mano sobre él, porque él es nuestro hermano, nuestra propia carne. Y sus hermanos.
Pasando por tanto madianitas mercaderes, y alzando José tomó el pozo y lo vendieron por veinte piezas de plata a los ismaelitas, que llevaron a José a Egipto.
Volviendo, pues, Rubén, el foso y vio que José no estaba en el pozo, entonces rasgó sus vestidos.
Volvió a sus hermanos y dijo: El joven no es, y dónde voy?
Génesis 37:15-30.

Para ser echado en el foso, Joseph probablemente pensó: estoy muerto, mis hermanos me odian, nunca ver a mi padre. Sin embargo, Judá, con el corazón lleno de envidia y odio de su hermano vendió a un grupo de ismaelitas, que dice que, de paso, eran parientes de José por veinte piezas de plata.
En los ismaelitas que venía de Galaad, tiene una hermosa revelación: Dios, a través de los objetos estaba hablando con José El perfume es el Señor Jesús, que es la Rosa de Sarón, el Lirio de los Valles, Gilead era un lugar para los médicos y Dios la curación se el corazón de José del odio, la amargura y la ira que podía tener con sus hermanos.
Estimados (as) es posible que con el corazón herido durante años con un ser querido, amigo, vecino, compañero de trabajo. Yo te digo: hay un doctor en Galaad que viene con mirra y bálsamo para sanar el dolor y la angustia de su alma.
Ora esta oración: Señor Jesús, creo que eres el Doctor de Galaad, la Rosa de Sarón, el Lirio de los Valles, el Señor que sana, libera y salva. Dios, me siento herido de ............ (Este espacio te queda por decir el nombre (s) persona (s) que le hizo daño), sáname ahora mismo está escrito: perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores. Dios libero perdón y vaya a esa persona que a lo mejor me duele (a) o que me duele y hasta ahora no podía perdonar. Yo creo que el Señor es más grande en mi vida que cualquier tribulación. ¡Amén!
Que Dios los bendiga!
Pastor Weliton Santos


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